Conclusión

Los juegos tradicionales han sido, son y serán uno de los elementos culturales más importantes. 
Son un pedacito de nuestra historia, una oportunidad para viajar en el tiempo y conocer cómo éramos.

Muchos de estos juegos los conocemos desde pequeños y nos son familiares. Aunque los hayamos jugado poco, seguro que los  hemos visto en algún lugar.

Ahora tocaba despertar nuestra curiosidad  para recuperar esa parte de nosotros que siempre ha estado ahí.

Porque todos hemos sido niños, a todos nos ha gustado jugar y a todos nos gustaría  que nuestros futuros hijos disfrutasen de los juegos que estos días habéis conocido.

Hay cosas que no se pueden perder, hay cosas que son parte de nosotros, Los juegos lo son y debemos tenerlos con nosotros.

                
YO JUEGO

NOSOTROS JUGAMOS  

¿SEGUIREMOS JUGANDO?   

¡LO CONSEGUIREMOS!